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Periodismo étnico

mayo 31, 2010

Las V Jornadas Internacionales de Periodismo UMH tituladas “Información y resolución de conflictos” dieron mucho que hablar e incluso me atrevería a decir que han sido las más interesantes de las cuatro que he presenciado. En la segunda ponencia del día se habló sobre los medios étnicos en España y la repercusión que tienen. Para ello tres especialistas como son Patricia González Aldea, Marc Basté y Rosa Jiménez Cano.

La primera de todas, Patricia González, habló sobre los medios rumanos en nuestro país, Roman in Lume o Romania din Spania, y aseguró que estos medios consiguen que los inmigrantes mantengan lazos con su país de origen. Marc Basté, por su parte, explicó todo lo relacionado con la revista ‘Latino’ y además repaso muchísimas cifras sobre el consumo de medios étnicos de los inmigrantes.

Quizá demasiados datos, es la única pega a poner en los dos ponentes. La última fue Rosa Jiménez Cano, bloggera contratada por ElPaís para encargarse de la sección de periodismo ciudadano, Yo, Periodista. Además, destacó la participación activa que hacen de esta web los inmigrantes latinos. “La gente de América Latina es muy constructiva y suele contar mucho, sobretodo en lo relacionado con las catástrofes de su país”.

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El retrato de un imperio

mayo 31, 2010

Haile Selassie, o también conocido como Rey de Reyes, León de Judá, Elegido de Dios, Muy Altísimo Señor… es el personaje alrededor del cual gira el libro/reportaje de Ryszard Kapuscinski, ‘El emperador’. El periodista polaco consigue un retrato de la personalidad de este monarca absolutista del siglo XX a través de las declaraciones de los que antaño fueron sus sirvientes y allegados.

Todo transcurre en Etiopía, uno de los pocos países que no fue colonizado por occidente durante el siglo XIX. Selassie, tras cambiarse el nombre, ascendió al trono del país en 1931 y ahí se mantuvo hasta 1974 cuando una revolución de carácter socialista le derrocó. Si bien es cierto que tuvo un paréntesis en su mandato y fue durante poco más de cinco años (1936 – 1941) ya que los ejércitos italianos de Mussolini invadieron el país.

Pero gracias al apoyo de Gran Bretaña (que le dio asilo durante su exilio en esos cinco años) Selassie pudo volver al trono. Así pues, su reinado, tal y como nos muestra Kapuscinski, fue un cruce de conflictos ideológicos y demagogia propia de lo que era, un absolutista.

“El único principio por el que se guiaba Nuestro Señor cuando ascendía o degradaba a las personas: el principio de lealtad

Si eras fiel, daba igual si también eras analfabeto. Selassie se aprovechaba de los ciudadanos hambrientos y de baja clase para darles poder y evitar así que los aristócratas le ganaran poder. Evidentemente, cuando a una persona que no tiene nada, se lo das todo, te va a ser fiel hasta su muerte. Y esa era la principal arma del monarca etíope.

Y precisamente eso es lo que muestra Ryszard Kapuscinski en esta obra. Como decía Agnieszka Flisek en el II Seminario Internacional del periodista polaco, “el libro no es sobre el emperador, sino sobre sus súbditos”. Ahí radica la clave del libro, son los más allegados los que narran la personalidad del emperador, mostrando sin darse cuenta, como su cabeza no abarca otra cosa que no sea ensalzar la figura de Selassie. Además, Kapuscinski consigue hacerlos protagonistas sin ni siquiera darle nombre a ninguno de ellos. Sus iniciales son la única seña de identidad.

Otro de los puntos que me gustaría destacar de este libro es el desarrollismo que promocionaba el emperador. Ya que a pesar de que no había sido colonizado, Occidente apoyó el régimen de Selassie. Muestra de ello son las constantes visitas y el apoyo recibido por parte del Reino Unido. Y precisamente eso le condenó. Si sus súbditos eran analfabetos, que decir del pueblo llano, de la gente de la calle que vivía totalmente al margen de lo que pasaba en palacio.

Pues bien, Selassie comenzó a mandar jóvenes a estudiar al extranjero, en universidades británicas sobre todo. Y cuando regresaban a su país natal se echaban las manos a la cabeza. Uno de esos fue Germame, cabecilla del primer intento de revolución en el país. Fue el 13 de diciembre de 1960 y se ayudó de los más allegados del emperador (Mengistu, Workneh y Dibou). Este primer intentó fracasó, pero sentó las bases de una futura revolución.

“Germame (…) había comprendido que se había adelantado a la historia, que había ido demasiado deprisa en relación con otros”

Parche tras parche Selassie siguió gobernando como si nada hubiera pasado, pero la tensión y el miedo seguía palpándose en el ambiente. Mientras continuaba construyendo fábricas de cara a la galería extranjera, el pueblo seguía siendo igual de pobre. Hasta que un buen día llegó un periodista de la televisión británica, Jonathan Dimbleby. Sin que Selassie lo autorizase ni se enterase, Dimbleby consiguió llegar a las regiones del norte, pobladas de campesinos y de terratenientes. Allí, poco antes de su llegada, se había cuajado una insurrección de campesinos por una nueva subida de impuestos ordenada por el emperador. Pero…

“Por suerte, la provincia en cuestión queda muy lejos del país, por lo que no resultó difícil aislarla, acordonarla con el ejército y abrir fuego sobre ella y ahogar en sangre la revuelta”

Bien, pues Dimbleby consiguió rodar una película titulada ‘The unknown famine’ (El hambre oculta) en la que mostraba las desigualdades de Etiopía. La opinión internacional puso el grito en el cielo. Selassie ya no era aquel “monarca un tanto exótico pero valiente, al que caracterizaban una energía inagotable,, una mente despierta y una profunda sensibilidad (…) y que se había fijado el ambicioso objetivo de sacar a su país del subdesarrollo y jugar una parte importante en el mundo” .

Las ONG’s llegaron al país. Al principio Selassie las dejó actuar hasta que les obligó a pagar por ayudar a los hambrientos. Demasiado que aguantar. Los universitarios, que seguían enfrentados a palacio, aprovecharon la coyuntura y provocaron la manifestación que acabó con Selassie. Después llegó el grupo revolucionario conocido como Derg, que poco a poco fueron desmontando los cimientos de palacio, llevándose a los ministros y altos cargos y actuando, siempre, “en nombre del emperador”; siendo ésta una gran estratagema para que el pueblo, aún fiel a Selassie, aguantara el derrocamiento.

El régimen había caído. Y Selassie había sido víctima de sí mismo.

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Kapuscinski, el pilar fundamental del periodismo polaco

mayo 31, 2010

La segunda sesión del II Seminario Internacional de Ryszard Kapuscinski tuvo como protagonistas a la hispanista, periodista y Dra. Malgorzata Kolankowska y al reportero, profesor de la Universidad de Wroclaw y Dr. Jedrzej Morawiecki. La primera en hablar fue Kolankowska, quien hizo un repaso de los periodistas más significativos de su país, ya que todos siguen la estela y el modelo de trabajo de Kapuscinski.

Pero de entre todos esos periodistas al que más destacó Kolankowska fue a Wojciech Jagielski, un corresponsal de rra que se ha convertido en el único que habla de África en su país. Jagielski calificaba a Kapuscinski como “alguien que ve el mundo de manera distinta a los demás, mi maestro”. Además, este periodista es autor de varios libros, entre ellos, ‘Un buen lugar para morir’ que ha gozado de gran éxito.

Kolankowska también se centró en los medios de comunicación polacos, y habló sobre todo de la Gazeta Wyborcza, “el único donde se podía escribir libremente, por lo que se convirtió en la escuela del nuevo reporterismo polaco”. Polonia en ese momento todavía estaba convulsa por la cercanía de la II Guerra Mundial, por lo que este periódico se alzó como “bandera de la libertad de expresión” y marcó el inicio de la transición polaca.

Y como broche final a esta segunda edición de un seminario que cada año cobra más importancia en la provincia, los asistentes pudieron presenciar la ponencia de Jedrzej Morawiecki. Con Kolankowska como traductora, Morawiecki comenzó desmitificando la persona de Kapuscinski en cuanto que “cuando yo comencé se hablaba de él en todas las redacciones, era el ejemplo a seguir, como un maestro, pero no un mito”. Aunque en este aspecto matizó que “no por ello fue mi maestro”.
Poco a poco fue adentrándose en el estilo literario de Kapuscinski del que  señaló que era “un encantador del reportaje” y que su forma de escribir consistía en  ”hiberbolizar las situaciones”. Finalmente acabó lanzando una pregunta al aire: “¿El reportaje debería de ser un cuento de hadas mediático?”

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Kapuscinski, periodista con todas las letras

mayo 30, 2010

La UMH acogió durante los días 5 y 6 de mayo el II Seminario Internacional dedicado a Ryszard Kapuscinski. Tras la inauguración a cargo del Dr. Santiago Fernández Ardanaz, vicedecano de la titulación de Periodismo y del profesor José Luis González, director del seminario, comenzó la primera de las exposiciones, a cargo de Agnieszka Flisek. La doctora de la Universidad de Varsovia fue, además, secretaria personal de Ryszard Kapuscinski desde el 2003 hasta el año de su muerte en 2007.

Flisek comenzó hablando de la importancia que cobra la forma de escribir de Kapuscinski, ya que “para él lo que más fuerza tenía era la palabra misma”. Y así se fue adentrando en la obra de ‘El Emperador’ contando que el periodista polaco viajó a Etiopía como corresponsal en 1975 tras el golpe de estado que derrocó a Haile Selassie. Pero, “la noticia en sí no le llenaba”, así que decidió dar “una dimensión más universal que mostrara los mecanismos de un poder dictatorial”.

Y para ello, continuaba Flisek, Kapuscinki decidió dar voz a los cortesanos que estuvieron con el emperador hasta el fin de su mandato. “a pesar del nombre, el libro no es sobre el emperador sino sobre sus súbditos pues siempre nos llama la atención el dictador, pero son sus secuaces los que hacen grande su poder”. Y acabó señalando que esa era precisamente la singularidad del libro ya que “difumina el protagonismo del autor y confiere el relato a sus interlocutores”.

Entonces tomó la palabra Rubén Darío Torres, politólogo y profesor de la UNED. El ponente consiguió ganar la atención del público enseguida gracias a su enérgica voz y afirmó que ‘El Emperador’ “es un gran collage desde el punto de vista sociológico y político”. Pero que “a través de la empatía el autor consigue eliminar las fronteras entre ellos y nosotros”. Por eso Kapuscinski es un “autor universal”.

Con una gran fuerza Torres continúo diciendo que “Occidente no es inocente y tiene una participación muy activa en el acceso al poder de Haile Selassie”. Y con más contundencia aún, lanzó esta pregunta a los asistentes “¿Qué diferencia hay entre ese régimen dictatorial y una cadena de televisión autonómica que no quiere hablar del Caso Gürtel?”.

Después de las dos ponencias llegó el turno de las preguntas y se abrió el debate. Una estudiante preguntaba a los ponentes por la última, y polémica, biografía del autor polaco ‘Kapuscinski Non Fiction’ escrita por Arthur Domoslawski y desataba el “enfado” de ambos, sobre todo de Torres quien no dudó en acusar a Domoslawski de ser “un monstruo que ha traicionado los valores de la amistad”.

Agustín Vico, fue el encargado de cerrar la primera jornada del seminario. El periodista especializado en Kapuscinski comenzó utilizando una conversación que había escuchado entre dos estudiantes poco antes de entrar en la que comentaban que ‘El Emperador’ era “como un reportaje sin maquetar”. Y en parte él se mostró de acuerdo, en tanto que “todos los libros de Kapuscinski tienen un estilo similar”. Aunque Vico reconocía que esta obra le parecía “una delicia”.

Finalmente acabó haciendo un llamamiento a los periodistas a que sigan el ejemplo de Kapuscinski, “ir de un lugar a otro para informarse y buscar protagonismo”  y continuó criticando el periodismo actual al que calificó como “fábrica de churros”.

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Pau Llop: Reiniciando el cuarto poder

marzo 17, 2010

El periodista fundador de Bottup, Pau Llop, habló a los alumnos de 4º de periodismo sobre lo que el considera una nueva era de la profesión, “la era de la divergencia”. Llop explicó que la industria, es decir, todos los medios de comunicación, “buscan hacer negocio con el periodismo”.

También defendió que el problema con el que se encuentra esa industria es que ahora “se ha creado un ecosistema más complicado con blogs, redes social y medios comunitarios”. Pero si hay una ventaja es la neutralidad de la red, que “permite que todos tengan las mismas oportunidades y condiciones, tanto un medio como ElPaís, hasta un blog, aunque seguro que no tendrán la misma repercusión”.

Y esta es la norma principal por la que consiguió fundar su propio medio, Bottup, que no es si no una plataforma digital de periodismo ciudadano. Por ello, Llop se mostró totalmente en contra de unas declaraciones vertidas por el presidente de Telefónica César Alierta, en las que exponía que se debía cobrar a los buscadores por el uso de su red. “Si eso se hiciera se perdería esa neutralidad” aseguró el periodista castellonense.

Tras terminar su exposición, los alumnos del grupo 18 de la asignatura de producción pudimos hacerle una entrevista que se puede ver íntegramente en la web de la revista ‘Punto Y Coma’.

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Compromiso y relevancia

febrero 10, 2010

En este último capítulo de ‘Los elementos del  periodismo’ Kovach y Ronenstiel hablan de la importancia del compromiso de que la historia que contemos sea verídica y la relevancia que aporte la manera de contarlo. “Los periodistas han de esforzarse para que el significante sea sugerente y relevante”, es decir debemos encontrar el equilibrio entre informar y entretener.

Los autores del libro aseguran que el exceso de información banal y mundana terminará por aburrir a los lectores y que el medio que lo publica pierda toda autoridad y credibilidad. Por ello detestan el término que definen como infotenimiento (renunciar a los puntos fuertes del periodismo en pro del beneficio) y proponen las siguiente medidas para terminar con él:

  1. Hacer más atractivos el qué, cuándo, quién, dónde, cómopor qué.
  2. Experimentar con técnicas narrativas.
  3. The Hour Glass. Comenzar con la noticia y continuar con una narración.
  4. El relato de experiencia. Historias de primera mano.
  5. Relacionar la noticia con temas de mayor calado. Las buenas historias siempre encierran una verdad sencilla pero muy importante.
  6. El futuro del método pregunta-respuesta. Tratamiento más cercano.
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El periodismo como foro público

febrero 10, 2010

El cuarto poder. Así se define el periodismo. Y todo el mundo sabe lo que eso significa: responsabilidad. La influencia de los medios de comunicación en la sociedad hace que se conozca con ese nombre, que no quiere decir más que el periodismo crea opinión e incluso establece tendencias. Y por eso debe ser utilizado con responsabilidad.

Algo que no ocurre cuando vemos la televisión o ojeamos los medios digitales. El morbo, los ‘gran hermano’, “belenes esteban” o “cristianos ronaldos” copan la actualidad de las cabeceras de multitud de blogs, periódicos, informativos, magacines… Se ha establecido como algo normal ver a dos personas humillarse públicamente por el mero hecho de ganar dinero fácil. Y parte de la sociedad les admira. Aunque no toda.

Y esta convergencia de opiniones es conocida por los dueños de los medios de comunicación y gracias a internet y a todos lo foros y secciones de comentarios son escuchadas. Ya no hace falta escribir una carta al director. Con un simple clic basta. Existe hoy en día un foro público para la crítica y el comentario.

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Vigilar el poder y dar la voz al que no la tiene

febrero 10, 2010

Con ese título llaman al capítulo 6 de ‘Los elementos del periodismo’ Kovach y Rosenstiel. No habla de otra cosa que del periodismo de investigación que parece estar decayendo en nuestros días, pero que fue la base para el descubrimiento de un caso tan importante como el de Watergate. Es en este tipo de periodismo donde el periodista se convierte en casi un detective, haciendo algo parecido a un trabajo policial, ahondando en lo más profundo de las historias sin más deseo que sacar a relucir toda la verdad.

Para ello, los autores también destacan la labor de otro gran periodista y novelista, Truman Capote que con su novela de no ficción A Sangre Fría, se convirtió en un pionero de este género. Las fuentes se convierten en parte indispensable de cualquier tipo de periodismo, pero más aún del de investigación, pues sin ellas jamás habrá historia.

Lo que piden Kovach y Rosentiel no es ni más ni menos que exista un control del poder por parte de los periodistas, ya que las fuentes más altas no siempre tienen que ser fidedignas y es ahí donde mayores historias habrán. Y por tanto, los que no tienen voz, son las personas a las que el periodista debe dar a conocer la verdad en un mutuo pacto de confianza.

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Noticias verídicas, por favor

febrero 10, 2010

KHace ya casi dos meses que los medios de comunicación sacaban a la luz la noticia de la muerte de una niña tinerfeña a manos del novio de su madre. Pero después de todo el escándalo organizado, y que ese hombre tuviera que aguantar como le llamaban asesino, se descubrió que era inocente. ¿Cómo pudieron los medios de comunicación caer en semejante error?

Todo es por culpa de la verificación. La influencia de la prensa rosa, la aparición de internet y su consecuente rapidez de la información, la importancia de la exclusividad, la creación de morbo para vender más, la  masificación de los teletipos… Son factores influyentes a la hora de pensar el porqué de esta cuestión.

Bien pues en el cuarto capítulo de ‘Los elementos del periodismo’, Walter Lippman asegura que el hecho de que cada periodista tenga su propio método para obtener información y verificarla provoca una distensión dentro de la misma profesión. Por eso aspira a crear un “método común”, que probablemente haría más fácil que el público concediera una mayor credibilidad a la profesión. De esta forma, la objetividad recaería en el modo de obtención de información y no en el periodista que la recoge.

Pero son Kovach y Rosentiel, junto con Roy Peter Clark, los que más se han acercado a este método común para definir la verdad de un hecho. Y de una manera muy simple al definir algunos conceptos que perfilan la verificación como son: la transparencia, la originalidad, la humildad, una edición escéptica y no dar nunca nada por sentado.




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¿Para quién trabaja un periodista?

febrero 10, 2010

En la teoría, esta pregunta tiene una respuesta simple: el periodista trabaja para el público. Pero… ¿qué ocurre si echamos un vistazo a las noticias de los medios de hoy en día? Cada uno cuenta una misma  historia a su modo de ver, tal cual su ‘ideología’ (que no es otra cosa que sus intereses económicos) le marca.

¿Debemos entender pues que el periodista está supeditado a lo que los dueños y ejecutivos desean? En parte sí. Muchas de las noticias pasan por el filtro del jefe, y está claro que si hay que quitar una noticia para meter una publicidad que va a aportar dinero a la empresa, se hace y punto.

En ‘Los elementos del periodismo’ Bill Kovach y Tom Rosentiel destacan la siguiente frase: el periodismo debe lealtad ante todo a los ciudadanos. Este lema parece haber sido olvidado casi por completo. Actualmente, ya no se ven trabajos como el del caso Watergate del Washington Post. Algo que seguramente con la rapidez con la que trabajan los periodistas hoy en día, en parte por culpa de internet, impide que se repitan. Además de lo que ya hemos dicho, la poca transigencia de los directivos.

Como bien afirman Kovach y Rosenstiel “Los propietarios deciden en última instancia la calidad de las noticias que producen sus departamentos informativos”. Y eso no significa otra cosa nada más que priman los beneficios por encima de la calidad periodística.

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